Ya tengo seguro en mi trabajo. ¿Necesito algo más?
El seguro de tu empleador es un buen comienzo, pero suele tener tres límites: te cubre solo mientras trabajas en esa empresa, sus techos de cobertura suelen ser bajos y no te acompaña si cambias de trabajo o de país. La protección que diseñamos contigo es tuya y no depende de ningún empleador. Primero revisamos lo que ya tienes antes de proponerte cualquier cambio.
¿Por qué un seguro internacional si vivo aquí?
Porque la vida no se queda quieta. Tus hijos pueden estudiar o trabajar en otro país, puede surgir una oportunidad profesional en otro mercado o puedes necesitar atención médica de alta complejidad fuera de tu país. Un seguro local suele cubrirte principalmente donde lo contrataste; uno internacional te acompaña a donde vayas.
¿Para qué una protección de ingresos si ya tengo seguro de salud?
Porque protegen cosas distintas. El seguro de salud paga a los médicos; la protección de ingresos cuida los gastos del día a día —hipoteca, colegios, comida— que no se detienen cuando no puedes trabajar. Son coberturas complementarias.
¿Qué pasa si me mudo de país?
Trabajamos con aseguradoras internacionales y coberturas portables, que no dependen de tu país de residencia. Cuando te mudas, revisamos contigo tu protección para confirmar que siga siendo la adecuada para tu nueva etapa.
¿Cómo funciona el seguro internacional con mi seguro local?
El seguro de salud internacional es de gastos médicos mayores: está pensado para hospitalizaciones, cirugías, tratamientos complejos y enfermedades graves, con cobertura completa después del deducible, según plan. Las consultas y urgencias menores puedes seguir atendiéndolas con tu seguro local o por tu cuenta. Así, cada cobertura cumple su función.
¿Tengo que pagar primero y luego me reembolsan?
Depende del hospital. En la red de proveedores de la aseguradora, normalmente la aseguradora paga directamente al hospital. Fuera de la red, pagas y solicitas el reembolso. Te explicamos cómo funciona tu póliza en la reunión de onboarding.
¿Cuánto cuesta?
El costo depende de tu edad, tu estado de salud, tu profesión, el monto y el tipo de cobertura, y tu país de residencia. Por eso no publicamos precios: primero entendemos qué necesitas proteger y luego te presentamos opciones con su costo anual, para que decidas con toda la información. Como referencia de planificación, se suele destinar entre el 10% y el 15% del ingreso bruto familiar a protección.
¿Puedo contratar si vivo en Estados Unidos?
No. Nuestros servicios de asesoría y protección no están disponibles para residentes en EE. UU. Acompañamos a profesionales y familias latinoamericanas que viven en Latinoamérica, el Golfo, Europa y otros países.
¿La primera conversación tiene costo?
No. La primera conversación es de cortesía para los perfiles compatibles con nuestro proceso. Escríbenos por WhatsApp: nuestro equipo de servicio al cliente te atiende y coordina contigo el siguiente paso para revisar tu situación, tus objetivos y la protección que ya tienes.